Daria

Daria

Santander

En uno de los barrios más antiguos de la ciudad se encuentra este local que ha albergado en su interior diversos restaurantes a lo largo del tiempo, pero cuyos muros fueron algún día parte de una antigua lonja de pescadores de la zona. Las diversas intervenciones habían superpuesto multitud de capas sobre los paramentos existentes.

La actuación consiste en limpiar el espacio de revestimientos, solados, falsos techos, capas de pintura y elementos superfluos hasta lograr recuperar el espacio original y devolverle su esencia. Así, los muros mixtos de piedra y ladrillo, las vigas de roble y las bovedillas de escayola se muestran dotando al local de una personalidad propia que recupera la esencia natural del espacio.

Sobre esta base, se proyecta un elemento que reorganiza el espacio, dejando en su parte inferior las zonas de servicio (cocina, barra y aseos) y en su parte superior el comedor que disfruta de la doble altura creada. Para la construcción de este artefacto se emplea exclusivamente el acero, pero en distintos formatos, siendo la estructura a base de tubos y perfiles y los cerramientos combinando chapas ciegas y mallas según las necesidades de cada estancia.

Para crear una continuidad espacial y perceptiva de la actuación, se superpone una celosía de cadenas metálicas retroiluminadas que presentan un constante y ligero balanceo. Esta superposición resume la actuación realizada, fusionado el elemento metálico como representante de la nueva intervención y el paramento de piedra recuperado, estableciendo un interesante diálogo material que pone de manifiesto la gran diferencia de las etapas dos etapas constructivas.

Fotografía: Imagen Subliminal

Diseño gráfico: Mutta